Afeitarse parece simple, pero hay detalles que marcan una gran diferencia. Si alguna vez terminaste con ardor, cortes o granitos, este blog es para vos.
5 errores frecuentes que podés estar cometiendo
- Afeitarte en seco. Gran error. El vello seco es más duro y la piel sufre más.
- No cambiar la cuchilla. Una cuchilla vieja arrastra en lugar de cortar.
- Presionar demasiado. No por apretar más vas a afeitar mejor. Todo lo contrario.
- Usar jabón común. Secan la piel y no lubrican bien.
- No hidratar después. Dejá de pensar que solo “las cremas son para mujeres”. La piel es piel.
¿Cómo evitar estos errores?
- Usá una máquina de afeitar que funcione bien tanto para cuerpo como para rostro.
- Apostá a productos que sean de calidad, suaves y eficaces, porque simplifican tu rutina y cuidan tu piel.
Afeitarse no tiene por qué ser una tortura. Si lo hacés bien, puede ser un momento de autocuidado que mejora cómo te ves y cómo te sentís.
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